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La BNPHU y el Ministerio de Cultura
HISTORIA DE LA BN
09/10/2012BN PHU

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Con la creación de la Secretaría de Estado de Cultura (denominada Ministerio de Cultura, y el funcionario que lo dirige, Ministro de Cultura, por aplicación del Art. 34 de nuestra actual Constitución del 26 de enero del 2010), mediante la ley No. 41-00 de fecha 28 de junio del año 2000, quedaron bajo la dependencia del ministerio, todas las instituciones culturales pertenecientes al Estado Dominicano y, entre ellas, la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña (BNPHU).

 
La Ley No.41-00, antes mencionada en su art. 66, dispone que:
 
Artículo 66.- La presente ley modifica y sustituye, en cuanto sea necesario, las siguientes leyes: 
 
No. 912 del 23 de mayo de 1935, de Organización del Archivo General de la Nación, y la No.1085, del 16 de abril de 1936, que modifica la anterior; 
 
No. 318 del 14 de junio de 1968, sobre Patrimonio Cultural; 
 
No. 492 del 27 de octubre de 1969, que declara la Ciudad Colonial de Santo Domingo y Monumentos Nacionales a varios monumentos arquitectónicos y yacimientos arqueológicos; 
 
No. 318 del 26 de abril de 1972, que crea el Museo del Hombre Dominicano; 
 
No. 326 del 2 de mayo de 1972, sobre atribuciones de la Comisión para la Consolidación y Ambientación de los Monumentos Históricos de la ciudad de Santo Domingo de Guzmán; 
 
No. 564 del 27 de septiembre de 1973, sobre Protección y Conservación de los Objetos Etnológicos y Arqueológicos Nacionales; 
 
No. 263 del 25 de noviembre de 1975, que dota a la Biblioteca Nacional de una estructura orgánica. 
 
 
 
A pesar de que en su parte final el artículo 66 antes citado expresa que: “Asimismo la presente ley modifica y sustituye cualquier otra disposición legal que le sea contraria”, esto no implica una derogación total tanto de la ley 263 como de su reglamento orgánico no. 2981, ambos del 1975, toda vez que como se ha dicho en su inicio el propio art. 66 arriba citado se encarga de aclarar que la modificación y sustitución de la ley 263 de 1975, sólo será aplicable a partir de la entrada en vigencia de la Ley 41-00 del 2000 en la medida en que sea necesario, es decir en los aspectos en que dicha ley 263 y, como consecuencia, su reglamento, no entren en contradicción con la nueva Ley 41-00 del 2000, que crea la Secretaria de Estado de Cultura.
 
La Ley del Libro y Bibliotecas
 
En el aspecto que tiene que ver con la Biblioteca Nacional, como parte integrante del Sistema Nacional de Bibliotecas, el artículo 29 de la ley 502-08 del 30 de diciembre del año 2008, sobre el Libro y Bibliotecas, dispone lo siguiente: 
 
De las Bibliotecas que integran el Sistema Nacional de Bibliotecas
 
Artículo 29. Bibliotecas Integrantes. Son bibliotecas integrantes del Sistema Nacional de Bibliotecas las siguientes:
 
a) Biblioteca Nacional. La Biblioteca Nacional es la biblioteca central del Estado dominicano la cual cumple las funciones que señalen sus normas de creación, así como las siguientes:
 
Conservar, preservar, proteger, registrar, difundir, organizar e incrementar, el patrimonio cultural bibliográfico y hemerográfico nacional, contenido en cualquier soporte;
 
Servir como entidad prestadora, de custodia y expositora de la bibliografía nacional y de aquella producción bibliográfica correspondiente a la cultura universal que por su carácter merezca ser incluida en el acervo de la Biblioteca Nacional;
 
Prestar servicios de consulta al público, a investigadores y estudiosos, según destinatarios que se definan de conformidad con las políticas sectoriales y sin menoscabo de su función eminentemente conservadora;
 
Velar por el cumplimiento de la legislación sobre Depósito Legal y organizar y mantener el Depósito Legal, de conformidad con las normas legales vigentes y con la reglamentación del Poder Ejecutivo.
 
Asistir y coordinar con la Secretaría de Estado de Cultura-Dirección General del Libro y la Lectura, lo pertinente a la adopción de normas técnicas con destino a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas;
 
Fomentar el uso de los servicios bibliotecarios y el hábito de lectura.
 
 
 
Las normas de creación de la Biblioteca Nacional son precisamente la ley 263 del 1975 y su Reglamento Orgánico 2981 de 1975, la cual sienta las bases para la creación a su vez del Reglamento del Consejo Técnico y de los manuales de procedimientos y Reglamentos de los diferentes departamentos que conforman la Biblioteca Nacional, los cuales permanecen vigentes en la medida en que no entren en contradicción tanto con la ley 41-00, que crea la Secretaría de Estado de Cultura, o con la ley 41-08 de fecha 25 de enero del año 2008, sobre función pública aplicable de manera complementaria a la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, por ser ésta precisamente, una institución pública.
 
Por otro lado, el párrafo del art. 59 de la antes indicada ley 41-00 arriba citada, dispone que: Hasta tanto se apruebe el reglamento orgánico y funcional de la Secretaría de Estado de Cultura (el cual no ha sido aprobado a la fecha) ésta funcionará amparada en las atribuciones inherentes a las del Secretario de Estado de Cultura, y el párrafo del art. 6 de la misma ley estatuye que:
 
En el reglamento orgánico y funcional de la Secretaría se deberá especificar el estatus y el grado de autonomía de que disfrutan dichas instituciones.
 
 
 
El Ministro de Cultura y la BNPHU
 
Los artículos 23, 24 y 25 de la ley 41-00 del año 2000, que crea la Secretaria de Estado de Cultura, establecen cuáles son las funciones del Secretario de Estado de Cultura. Dichos artículos disponen que:
 
Artículo 23.- El Secretario de Estado de Cultura es el responsable directo de las labores de administración, supervisión y control de la Secretaría de Estado de Cultura, y atiende el cumplimiento de sus funciones, asistido por los Subsecretarios de Estado previstos en la presente ley. Ejerce, además, dentro de ella la autoridad superior con arreglo a la Constitución, las disposiciones legales, las instrucciones presidenciales y las decisiones del Consejo Nacional de Cultura.
 
Artículo 24.- Corresponde al Secretario de Estado de Cultura poner en ejecución la política cultural y las decisiones que emanen del Consejo Nacional de Cultura. 
Artículo 25.- Además de otras atribuciones de orden constitucional y legal, corresponde al Secretario: 
 
Presidir el Consejo Nacional de Cultura; 
 
Ejercer, por los medios que sean pertinentes, la supervisión de la ejecución de la política cultural nacional; 
 
Autorizar las decisiones de la Secretaría y aprobar, revocar, modificar o anular los actos de los directores de los organismos de las oficinas centrales de la Secretaría, de oficio a instancia de parte, por razones de convivencia o legalidad; 
 
Proponer al Presidente de la República, cuando lo juzgue conveniente, anteproyectos de ley, decretos y reglamentos relativos al sector cultural; 
 
Proponer al Presidente de la República el nombramiento y la remoción de los funcionarios o empleados bajo el servicio de la Secretaría, cuyo nombramiento no corresponda a otras instancias u organismos. 
 
Resolver, en forma definitiva, los recursos que por vía jerárquica, se interpusieren contra disposiciones de la Secretaría y declarar agotada la vía administrativa, cuando procediere; 
 
Decidir, en única instancia, los conflictos de competencia y en última instancia los que se produjeren entre los servidores de su dependencia, todo con arreglo a las normas legales; 
 
Ratificar, modificar o anular las resoluciones de los funcionarios y empleados a su cargo, cuando surjan discrepancias por causa de las mismas; 
 
Representar la Secretaria de Estado de Cultura en los actos nacionales e internacionales que lo requieran, personalmente o por medio de los delegados que él designe; 
 
Supervisar la aplicación de los recursos en los programas y demás actividades de la Secretaría; 
 
Ejercer la representación judicial y extrajudicial de la Secretaría; 
 
Coordinar sus políticas y programas con los organismos internacionales que brindan apoyo a esa Secretaría; 
 
Tomar las medidas de tipo orgánico que sean pertinentes para el funcionamiento adecuado de la Secretaría de Estado de Cultura, fundamentado en el reglamento orgánico; 
 
Todas las demás que resulten de esta ley, de las leyes conexas y de los respectivos reglamentos. 
 
 
 
Párrafo.- A partir de la promulgación de la presente ley, el Secretario de Estado de Cultura, formará parte con voz y voto de los siguientes organismos nacionales: 
 
Consejo Nacional de Desarrollo; 
 
Consejo Nacional de Educación; 
 
Consejo Nacional de Educación Superior; 
 
Consejo Nacional de Turismo; 
 
Consejo Nacional de Fronteras; 
 
Consejo Nacional de Salud; 
 
Consejo Nacional de Servicio Civil; 
 
Organismo Rector del Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes; 
 
Consejo Nacional de Control de Drogas. 
 
 
 
El Consejo Nacional de Cultura
Los artículos del 13 al 18 inclusive de la ley 41-00 se encargan de definir, que es el Consejo Nacional de Cultura y cuáles son sus atribuciones.
Dichos artículos, disponen que:
Artículo 13.- El Consejo Nacional de Cultura es el máximo organismo de decisión en materia de política cultural y junto al Secretario de Estado de Cultura es el órgano encargado de establecer la orientación general de las políticas culturales y garantizar la unidad de acción entre las instituciones públicas y privadas que realizan actividades y acciones culturales. 
Artículo 14.- El Consejo Nacional de Cultura contará con los recursos económicos y el apoyo técnico y administrativo que requiera, puestos a su disposición por la Secretaría de Estado de Cultura. Para ello dispondrá de un presupuesto operacional elaborado por el propio Consejo e incluido en el presupuesto anual elaborado por la Secretaría. 
Artículo 15.- En la primera reunión de cada año, el Consejo, elegirá a una persona con reconocida capacidad intelectual y conocimientos técnicos como Secretario del Consejo. Sus funciones serán establecidas en un reglamento interno que debe elaborar y refrendar el Consejo en los noventa días siguientes a su instalación. 
Artículo 16.- El Consejo estará presidido por el Secretario de Estado de Cultura o el subsecretario del ramo, que de manera permanente sea encargada por el Secretario para estos fines. 
Artículo 17.- El Consejo Nacional de Cultura estará integrado por: 
 
El Secretario de Estado de Cultura o su representante; 
 
Los tres subsecretarios de Estado de la cartera; 
 
El Secretario de Educación o su representante; 
 
El Secretario Administrativo de la Presidencia o su representante; 
 
El Secretario de Estado de Turismo o su representante; 
 
El Secretario de Estado de Deportes o su representante; 
 
Dos representantes de los artistas; 
 
Un representante de los intelectuales; 
 
Un representante de los especialistas e investigadores sobre cultura; 
 
Un representante de los especialistas e investigadores sobre medio ambiente; 
 
Un representante de las organizaciones culturales comunitarias; 
 
Un representante de los Consejos de Desarrollo Provinciales; 
 
Un representante del poder municipal; 
 
Un representante del sector privado empresarial; 
 
Un representante de fundaciones culturales privadas; 
 
Cuatro personalidades destacadas del sector cultural, designadas por el Presidente de la República. 
 
 
 
Párrafo.- Los sectores que estarán representados en el Consejo, serán consultados por el Secretario de Estado de Cultura, a fin de que sometan una terna, para que el Presidente de la República escoja de ella la persona que ostentará dicha representación. 
Artículo 18.- Son funciones y atribuciones del Consejo Nacional de Cultura: 
 
Garantizar que se cumplan los fines, principios, objetivos y atribuciones señalados en la presente ley; 
 
Definir las políticas culturales de la Nación que tendrán un carácter normativo para las instituciones públicas y privadas y constituirán un marco de referencia obligado al efectuar los procesos de administración, de apoyo técnico, planificación y de desarrollo cultural e institucional; 
 
Promover el debate nacional para esbozar los planes nacionales de desarrollo cultural y procurar la más amplia participación de la sociedad civil y de los agentes y trabajadores de la cultura; 
 
Conocer y aprobar los planes nacionales de desarrollo cultural como expresión de las políticas culturales consensuales en proceso de concertación con la sociedad civil y con todos los trabajadores culturales; 
 
Coordinar sus acciones con la Oficina Nacional de Planificación y otras instituciones y personas que serán determinadas por el reglamento orgánico y funcional de la Secretaría, según la Ley No. 55 del 22 de noviembre de 1965, que establece el Sistema Nacional de Planificación; 
 
Efectuar las revisiones y actualizaciones periódicas de los planes de desarrollo cultural, a fin de hacerlos funcionales y dinámicos, incorporando un mecanismo de evaluación externo que le permita a la Secretaría de Estado de Cultura hacer sistemáticamente un balance sobre su gestión; 
 
Autorizar la creación de nuevas instituciones culturales oficiales, asignar funciones y presupuestos y demás recursos materiales para su mejor funcionamiento; 
 
Debatir, aprobar y dar seguimiento a la elaboración y perfeccionamiento de los currículum de las instituciones superiores de capacitación en la gestión cultural y de formación profesional de los trabajadores de la cultura; 
 
Establecer las bases para la creación de un sistema nacional de evaluación de la calidad de los servicios y bienes culturales; 
 
Asesorar a instituciones públicas y privadas en la definición de políticas internas y acciones relacionadas con los asuntos culturales, otorgando importancia al asesoramiento de las políticas culturales a ser aplicadas por la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores; 
 
Conocer y ofrecer recomendaciones sobre proyectos de cooperación técnica, inversiones y financiamiento externo para la cultura; 
 
Conocer y ofrecer recomendaciones a fin de establecer normativas, canales, mecanismo y estrategias que posibiliten de manera eficaz el mercadeo de los bienes culturales; 
 
Establecer mecanismos de enlace entre la Secretaría de Estado y los órganos descentralizados; 
 
Conocer y aprobar el anteproyecto anual que debe someter al Poder Ejecutivo la Secretaría de Estado de Cultura; 
 
Examinar anualmente el informe que debe presentar el Secretario de Estado de Cultura sobre los ingresos y egresos que efectuó el Estado durante el año anterior en materia de cultura; 
 
Nombrar, de su seno, comisiones y grupos de trabajo para atender problemas específicos relacionados con sus funciones o con el objeto de que le brinden informaciones y criterios que ilustren sus decisiones; 
 
Elaborar su reglamento interno y hacerle las modificaciones que juzgue necesarias cuando lo estime pertinente; 
 
Dictar ordenanzas que contengan disposiciones y reglamentaciones dentro del área de su competencia; 
 
Conocer los informes técnicos de la Secretaría del Consejo y decidir al respecto; 
 
Aprobar los reglamentos que son de su competencia; 
 
Cumplir las demás funciones que le atribuya la ley o le asigne el reglamento orgánico y funcional de la Secretaría
 
 
 
El art. 59 de la Ley 41-00 le otorga facultad al Presidente de la República, para validar mediante decreto, tanto el reglamento orgánico y funcional de la Secretaría de Estado de Cultura como los reglamentos de los Consejos provinciales y municipales de Desarrollo Cultural, entre otros reglamentos.
 
El artículo 62 de la ley 41-00, autoriza al Poder Ejecutivo a hacer los trabajos y apropiaciones de las partidas asignadas a las instituciones que pasaron a formar parte de la Secretaria de Estado de Cultura y todas las que se requieran para el funcionamiento de ésta, hasta tanto se apruebe el presupuesto de ingresos, y ley de gastos públicos del año siguiente a la entrada en vigencia de la indicada ley en la cual deberá figurar las partidas correspondiente a dicha Secretaría. Pero como aún el Ministerio de Estado de Cultura no funciona con su propio reglamento, puede aplicarse perfectamente en su propio beneficio el reglamento orgánico de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña No. 2891, en cuanto a las disposiciones del artículo primero arriba citado.
 
El artículo 27 de la referida ley 41-00 dispone que la descentralización de las funciones y servicios de la cultura se establece como estrategia progresiva del sistema cultural dominicano, lo que significa que la Biblioteca Nacional podría tener funciones descentralizadas en cuanto a servicios, programas y proyectos definidos en el marco de dicha ley y sus reglamentos, aunque no sea propiamente una institución descentralizada del Estado, por no tener presupuesto ni patrimonio propio, ni personalidad jurídica (ver también artículos 28 y siguientes de dicha ley).
 


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